Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Hijo, el único ser que se ama más que a uno mismo

Desde el momento de la concepción de un hijo llegan las preocupaciones. Con el paso del tiempo, éstas se transforman, ajustándose a cada etapa de sus vidas. Una vez leí la frase: “uno no sabe qué es el miedo hasta que tiene un hijo”. ¡Y qué verdad más grande! Es un miedo que se te mete en el cuerpo, que casi te paraliza la respiración sólo de imaginar tantas cosas. Pero también es verdad que cuando nace un hijo es que conocemos la satisfacción plena, el orgullo, la ternura, el amor sin límites… Supongo que por eso muchas repetimos, ¿no?
Todos los momentos de la vida de nuestros hijos son de invaluable importancia. Por eso, es necesario crecer con ellos, porque a ser padre nadie aprende antes de serlo. No hay cartilla, ni manual que te iluminen al respecto; tan solo las experiencias de otros, los valores heredados de nuestros padres y el incalculable amor que despierta en nuestro ser ese hijo.
Sin embargo, por muy juntos que estemos ellos crecen independientes de nosotros, como árboles murmurantes y pájaros imprudentes. Crecen sin pedir permiso a la vida, con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia. Pero no crecen todos los días, de igual manera, crecen de repente. Un día se sientan cerca de ti en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad que sientes que no puedes ponerle más pañales. Crecen en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil.
Yo he criado a mis dos hijos, por eso sé muy bien lo difícil que es criar niños pequeños. Y como lo sé, les digo que a veces está bien llorar, gritar de desesperación, desmoronarse a las 5 de la tarde cuando tus hijos te están empujando a todos tus límites. Y entonces, hay que respirar, esconderse en el baño unos instantes si es necesario y reírse de la locura que es nuestra vida. Y después acariciarlo, besarlo… porque eso nos dará momentos de felicidad en ese día, que de otra forma solo sería loco y caótico.
Quisiera que todos los padres de familia entendieran que la infancia de nuestros hijos es muy corta y valiosa. El tiempo que puedan pasar con ellos, cuidarlos, alegrarse, abrazarse, escuchar y ser sus protectores es corto. Ser madre puede llegar a ser un dolor de cabeza, pero un dolor que vale la pena, cuando ves la recompensa. Lo sé por experiencia propia, porque vivo orgullosa de mis hijos y no me importa todo lo que he luchado para llegar hasta aquí, ni me importan los inconvenientes ni obstáculos que he tenido que pasar.
Lo más difícil y doloroso no es el parto como muchos piensan. Ese simplemente es el comienzo de nuestra vulnerabilidad porque el dolor y el miedo nos traspasan cada vez que se enferman y los vemos indefensos, en peligro… rogamos y esperamos con desesperación que las medicinas hagan efecto lo antes posible… Y ni qué decir cuando estamos lejos de ellos, si estamos fuera de casa, en el trabajo, en una reunión o en una fiesta, a cada instante nos vienen a la mente y pensamos “qué estarán haciendo”, “estarán bien”, “diablos, estoy loca por irme a casa”… y ahí es donde tenemos que endurecer el corazón para no abandonarlo todo y salir corriendo junto a nuestros críos para asegurarnos que no corren ningún peligro… porque si no lo hacemos nos sería imposible trabajar, estudiar, divertirnos, en fin, vivir.
Y cuando crecen… no dejamos de preocuparnos, todo lo contrario las preocupaciones son mayores porque ya están fuera de nuestro círculo protector y entonces suplicamos a Dios todos los días que no les pase nada malo, que sepan tomar las decisiones correctas, que en sus estudios o trabajos salgan adelante y puedan labrarse un futuro merecedor de personas honestas y dignas, que encuentren un amor sincero que los llene de felicidad… Y si escuchas que algo malo pasó, un accidente o cualquier tipo de tragedia, entras en pánico pensando si por casualidad estaban allí. En fin, todos esos miedos superan a cualquier otro. Tener hijos nos cambia la vida totalmente, las heridas del parto sanan pero convertirnos en madre nos abre una herida sentimental tan grande que nos convierte en seres vulnerables para siempre.
Los hijos crecen. ¡Y crecen rápido! Van y vienen; cambian de amigos, de novios, de gustos e intereses. Usan el cabello largo, corto, rubio, negro; ropa formal, informal, grande, más estrecha; accesorios, perfumes; prueban dietas, cosméticos; trabajos, estudios. Siempre se están moviendo. Y tú eres la que los mira mientras ellos despliegan sus alas. Agazapada, en una esquina de la casa, ves como la vida los saca puertas hacia fuera.
Maldita sea, el tiempo pasa muy rápido. La infancia de mis hijos yo la disfruté con ellos a pesar de los trabajos y problemas que siempre lleva esa etapa consigo. Pero añoro esos tiempos. Sus días de infancia se han escapado de mis manos demasiado rápido y en muchas ocasiones, me sorprendo extrañando sus juegos, sus risas, sus pataletas, los juguetes regados y la falta de sueño, y esto hace que entre en pánico.
¿En qué momento pasó tanto tiempo? Parece que fue ayer cuando jugaba con ellos en el piso, los ayudaba con sus tareas mientras cocinaba, colgaba sus ropas, recogía sus cuartos llenos de juguetes por doquier… un parpadeo y ahora son ellos quienes recogen sus cuartos, hacen sus tareas sin pedir ayuda, cocinan y hasta se lavan sus ropas, y en ocasiones las mías. Parece como una película que he visto muy deprisa.
Crecen tan rápido que sin darte cuenta de repente estás allí, en la puerta de la discoteca, esperando que él o ella no sólo crezca, sino aparezca. Pasó el tiempo del piano, el baile, el inglés, la natación y el karate. Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas. Se van a vivir con sus parejas o fuera del país. Buscan mejores horizontes en dónde extender sus alas, alcanzar sus sueños, proyectarse, construir sus propias familias, desarrollarse profesionalmente. Llega el momento en que sólo nos resta quedar mirando desde lejos y rezando mucho (si habíamos olvidado cómo hacerlo lo recordamos y si no sabíamos del tiro aprendemos) para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la conquisten del modo más completo posible.
Cada mañana mientras me baño acaricio la cicatriz que me dejaron las cesáreas y sonrío de satisfacción, comprendo que a partir de ese instante ¡sí! estoy completa. Mi cuerpo pasó de ser un modelo de lujo a una maquinaria perfecta creadora de vida. Aprendí a quererme a otro nivel. Reconozco que ser madre no es nada fácil pero decididamente es maravilloso.
Mis “bebés” han crecido demasiado rápido, mi hijo mayor ya terminó la universidad y trabaja; mi hija esta en cuarto año de su carrera, con un parpadeo ya será otra profesional. Hoy sé que he realizado una buena labor como madre, aunque he tenido aciertos y desaciertos como le ocurre a todas, pero el resultado me dice que lo he hecho bien.
Por un hijo se ríe y se llora, se ama y se odia, se mueve el mundo e incluso se mata… porque un hijo es el único ser que se ama más que a uno mismo. Es increíble, como los hijos son nuestra mayor fortaleza y al mismo tiempo nuestra mayor debilidad. Por ellos enfrentamos al mundo y sin ellos el mundo no existe.
Mis hijos son mi vida, mi orgullo, mi sol, mi risa, mis ganas de despertar cada día… a pesar de los miedos que sufro por ellos.

lunes, 17 de octubre de 2016

MUJER, mereces ser feliz

Ser Mujer, ese es el enigma que ningún científico, maestro, artista, músico o poeta han podido escudriñar, algo que inclusive las mismas mujeres llegamos a olvidar.
Ser mujer es todo y difícil de explicar, nos entregamos por entero y damos todo en la vida, mujeres de lucha y constancia, de fortaleza y respeto. Somos el soporte familiar, no tenemos horarios y a pesar del cansancio y la enfermedad siempre estamos dispuestas a todo por el prójimo y la vida familiar. No importando los tiempos, tristezas, caídas y pérdidas, nos mantenemos siempre fortalecidas.
Las mujeres somos hermosas, inteligentes, apasionadas, luchadoras invencibles, polifacéticas, fuertes, protectoras y capaces de proyectar una diversidad sublime de sentimientos y emociones. Somos irremplazables. Hemos inspirado en todas las épocas cuentos, leyendas, poesías, pinturas, y las más bellas canciones de amor.
Hemos ganado miles de luchas, hemos llegado donde queremos estar pero en muchas cosas no hemos podido cambiar la percepción que tiene la sociedad del rol que juega la mujer. Cada error que cometemos, es porque somos mujeres. Por ejemplo, nunca falta la cara de decepción cuando el conductor de al lado se da cuenta que quien va al volante es una mujer, y si comete un error es precisamente porque es mujer y por lo tanto es pésima conductora.
Me enervan las revistas femeninas que proponen cien maneras distintas de hacerle creer a un hombre que tuviste un orgasmo y ocho fórmulas para que te proponga casamiento sin que se dé cuenta. Esas cosas no te hacen más mujer: sólo te transforman en una persona desagradable.
Ser mujer es responsabilidad y respetarse a sí mismas. Ser mujer es todo y más... ¡Concentrémonos en ser MUJER! Ya no escuchen más cantos de sirenas, recuperen su esencia, su destino, se los suplica un mundo que agoniza, se lo reclama el hombre con su voz de martillo, antes de que se muera la esperanza, antes de que ya todo esté perdido. Las mujeres somos los únicos seres capaces de pensar con el corazón, actuar por la emoción y vencer por amor.
Ser mujer es amor, belleza, sensibilidad y fortaleza, gobernados por un gran corazón. Hablamos hasta por los codos es cierto pero eso nos permite una mayor comunicación. Podemos ser tan frágiles como un pétalo de rosa y tan fuertes como un roble al mismo tiempo sin que parezca crisis de identidad, tomando lo mejor de nosotras mismas para afrontar las situaciones según lo ameriten.
Sí, yo sé que ser mujer no es cosa fácil; batallamos con dolores cada mes, las hormonas nos vuelven locas y todavía peleamos por igualdad ante la sociedad. Sin embargo, sobre la balanza, son muchas más las virtudes y gozos que podemos disfrutar al ser ¡orgullosamente mujeres! Podemos usar maquillaje, llorar sin vernos débiles, damos vida que es un privilegio que no tiene comparación, poseemos una cualidad que es la envidia de los hombres y es que muchas somos multiorgásmicas, muchas somos capaces de experimentar más de un orgasmo en una relación sexual, lo cual permite gozar del placer de forma única.
También podemos hacer varias cosas al mismo tiempo, esa es una virtud de la que las mujeres podemos presumir, por ejemplo yo en este momento me encuentro escuchando música, escribiendo este artículo, cocinando y chateando con un amigo.
Toma una vida convertirse en mujer, uno nace mujer pero realmente es a lo largo de los años que uno se convierte en MUJER. No es broma, eh, ser mujer es una de las cosas más difíciles que se puede ser. Es más difícil que ser cirujano o astronauta. Creo que es hasta más difícil que ser Director Ejecutivo de una gran empresa. O, en el fondo, es más o menos lo mismo. En serio. Más mujeres deberían tener puestos importantes, porque si los hombres pudieran comprender lo complicado que es ser mujer, sería realmente obvio que el día a día es suficiente experiencia de trabajo para cualquiera de esos high profile jobs (puestos de trabajo de alto perfil).
Y muy importante, ¡tenemos solución para todo! ¿Alguna vez te han pedido algún consejo, una medicina o incluso papel higiénico? ¿Habías analizado que casi siempre tienes lo que te piden al alcance? Esto es algo que desde adolescente me pasa. No sé si será gracias a nuestro agudo sentido de intuición o instinto maternal que nos hace cargar hasta con el paraguas por si es necesario.
Así que ser mujer es una bendición de la Naturaleza, es la oportunidad de crear, generar, cambiar y dar origen a nuevas cosas. Ser mujer es ser complicada e ininteligible a los hombres, es ser sensual y atractiva, es ser delicada pero también fuerte frente a las situaciones adversas, es ser ama de casa, madre y esposa, vecina, amiga, compañera, profesional y ciudadana, porque las mujeres no tenemos que limitarnos a un solo rol, ni estamos hechas para ello porque también somos versátiles.
Ser mujer es tener una capacidad infinita de amar y por lo tanto de gobernar siempre con el corazón, es tener la tenacidad de salir adelante en las situaciones adversas, es saber que aunque no parezca, la decisión siempre está en nuestras manos y que al final, siempre somos nosotras quienes decidimos y es ahí donde reside nuestra mayor valía, pero también nuestra mayor responsabilidad. La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
Ser mujer es fabuloso, así que olvídate de esos malestares mensuales o el dolor de los tacones y disfruta a lo grande. Mereces ser feliz… Eres guerrera, eres una sobreviviente en un mundo de hombres. Juntas podemos hacer un mundo mejor. Sin dudas es genial ser MUJER. 

jueves, 29 de septiembre de 2016

Al vernos de nuevo

Después de tanto tiempo cuando te vi frente a mí con esa sonrisa y tus ojos brillando al verme… de momento me sentí tan perdida que no supe cómo reaccionar, pero al instante corrí a tus brazos a refugiarme en ellos. Cada vez que te encuentro ¿ves lo que pasa? Me quedo sin palabras y con esa sensación de mariposas revoloteando en mi estómago. Cada vez que miro tus ojos ya no soy dueña de mí misma. Veo tanta ternura y dulzura que me quedo paralizada en el espejo de tu mirada. Un embrujo tuyo me tiene perdida. Cuando te veo es inevitable escuchar en mi interior “te amo, mi amor” y del pecho me sale una sensación de energía, de felicidad, verte me hace estremecer.
Es peligroso cuando te acercas porque solo tú sabes sacar el lado más prohibido que hay dentro de mí, porque cuando te aproximas dejo de ser yo, no me puedo controlar porque entre tú y yo nace esa magia especial que cuando nos atrapa ya nada nos puede parar... Dulce melodía es tu boca en la mía, exquisita sinfonía tu cuerpo sobre el mío, caricias que recorren toda la escala del amor. Cuento deseos en tus labios, el placer es mi arma para soñar, recorro tu alma y secuestro tu amor. Sabes que no hay rescate: sólo pasión, ardientes suspiros que suben de intensidad acentuando el amor, rozando el cielo hasta alcanzar el clímax.
Y luego, mientras tomo un café contigo, saboreo a sorbos tu sonrisa, la disfruto sin prisa, llevando en mi piel tu sabor y el almíbar de tu esencia en mi corazón. Tenerte cerca hace que me lata muy fuerte el corazón, que me tiemble el alma… y vuelvo a suspirar cayendo en tus brazos para escribir pasión y amor del mismo trazo... una vez más como en esas tantas noches donde nos hemos vuelto cómplices perfectos y un solo cuerpo... Tu mirada ilumina mi alma y a pesar del tiempo sigo enamorada de ti. Y como siempre, una vez más te amé profundamente, te juré amor eterno, nos fundimos en un beso interminable y pintamos de colores nuestro cielo.
Dicen que con el tiempo las cosas cambian... sé que es verdad, pero hasta ahora yo sigo aquí con el mismo amor e incluso más intenso que al principio... Recuerdo las dudas que surgían en mí en los primeros días pero tú siempre estabas seguro de que junto a ti yo sería feliz. Y ha sido así, día a día haces hasta lo imposible para sacarme una sonrisa, por mimarme al máximo y entregarme todo tu amor. Y yo sigo aquí amándote sin remedio. Hemos tenido dificultades y días grises, pero han sido más los días de sol y a estas alturas hemos aprendido que las nubes también forman parte del paisaje.
Me podría pasar toda la tarde y toda la noche intentando encontrar palabras que me sirvieran para describir lo que siento por ti, pero prefiero mirarte a los ojos porque es realmente en ellos donde puedes lo que me importas. Tú significas para mí más de lo que mis palabras te pudieran expresar. Siempre te he dicho que no esperes que sea una mujer perfecta porque te enamoraste de mí a pesar de mis imperfecciones y a pesar de eso sabes que puedo hacer que tu vida sea perfecta.
Tú agitas mi alma… me encantan tus ojos, tu sonrisa… Desde la primera vez que te vi me causaste un problema. Empecé a pensar en ti a cada instante y escribirte se volvió mi necesidad. Me enamoré de ti, de tú forma de ser y de tus locuras… me enamoré de cosas que nunca imaginé… ¿Por qué no te conocí antes? maldito el tiempo y sus segundos, sin embargo la ocasión fue casi perfecta, ahora entiendo porque tenía que ser justo en ese momento. Recuerdo que me quedé sin respiración al escuchar tu voz por primera vez y después al mirarte a los ojos. ¡Dios! Fue algo inexplicable, nunca me había ocurrido algo así. Y sin conocer tu historia, me dejé envolver por tu suave manto con los ojos cerrados simplemente quería sentirte, notar como te introducías dentro de mi mente, mi cuerpo, mi alma… sumergirme en el mar de tu cielo, mientras tu calor y olor me mecían entre tus sábanas…
Tú, el príncipe del cuento en carne y hueso, el súper héroe de mis historietas y el encanto divino que me hace falta. Es tan dulce la locura que siento al tenerte cerca… por eso no es nada raro que te extrañe desde que sueltas mi mano. Tú, mi fabuloso complemento, gracias por ser como eres. Por completar mi mundo, por ser la mitad que me faltaba, por llenarme con tanto amor, por cuidar de este ser alocado y por hacer que cada día sea mejor persona. Gracias por enseñarme a soñar y a ser feliz, gracias por las noches de amor intenso, por los despertares en tus brazos, por la comprensión de mi sentir, por la preocupación y por la seguridad que me entregas en cada palabra, beso y abrazo.
Tienes todo un universo navegando en tus pupilas, tienes todo lo que necesitas tras unos labios que se abren camino al hablar. Una sonrisa es todo lo que necesitas para vencerme. Me besas, me hueles, me lames, me saboreas y me comes. Luego, me abres para arrancarme el alma y juegas con mis piezas.
Me gustan tanto los hoy como miedo me dan los mañana. Por eso haz que siga moviéndome al compás de la yema de tus dedos y que mis jadeos entonen melodías no conocidas… Elévame al éxtasis y estallemos en danzas de jadeos y sudores…
Amarte a ti es lo más hermoso que me pudo suceder. Ojala tuviera más de una vida, para revivir y repetir en cada una de ellas, lo que no me cansaré jamás de hacer... AMARTE

lunes, 19 de septiembre de 2016

He vuelto

Hola amigos, he estado alejada de este sitio por un gran periodo de tiempo. Este ha sido un año terriblemente difícil para mí, por muchas razones. Hoy me doy cuenta que está terminando y eso es bueno. Ayer estuve leyendo algunos comentarios de ustedes, incluso de textos que escribí hace más de dos años. Al terminar sólo una pregunta me golpeó: ¿cómo es posible que haya pasado tanto tiempo alejada de esta página, de ustedes, de mi misma?
En otras ocasiones les he dicho que este sitio es un lugar sumamente importante para mí. En primer lugar porque el blog es como mi medio de "liberación", aquí puedo expresarme de la forma que quiera (siempre manteniendo el respeto), escribir lo que yo quiera sin rendirle cuentas a nadie. En segundo lugar porque a través de mi querido blog he podido conocer personas con diferentes mentalidades y todas personas estupendas, claro también gente no muy agradable pero bueno eso siempre es inevitable. He conocido gente maravillosa, algunos hasta muy parecidos a mí y me gusta la sensación de que alguien puede entender a lo que refiero cuando siento o tengo cierto ánimo. Es reconfortante.
Pero en el tiempo que he estado alejada he tenido muchas veces el impulso de sentarme a escribir, pero realmente no eran esas ganas que te llevan a escribir y expresarte. He estado alejada del blog primero por una escasez de creatividad que me ataca por temporadas. Segundo porque he estado presa en mi propio ser desde buen tiempo, he hablado poco con la gente hasta el punto de darme cuenta que me he vuelto muy retraída. Claro, hay algunos problemas en mi cabeza pero no son para dejar que las cosas me agobien, y entonces eso viene acompañado a veces por arranques de tristeza que no sé explicar muy bien pero que les aseguro que voy empezar a combatir. Además mi salud no anda muy bien últimamente.
Eso sí, en este tiempo no he dejado de leer los comentarios que siguieron apareciendo a pesar de mi ausencia y contestando por correo algunos, solo algunos porque muchos de ustedes se comunican por el Formulario de contacto pero no me dejan una dirección para contestarles y eso imposibilita continuar la comunicación. Pero todo ello me ha demostrado que ustedes siguen ahí. Los comentarios para bien o para mal, son lo que nos hace sentir que nuestro trabajo interesa, es el intercambio que uno puede obtener por el mismo.
Situaciones distintas de índole personal y profesional no me permitieron escribir nuevos artículos. Pero este siempre ha sido un lugar al cual da gusto volver y esta no es excepción. Además que hayan seguido dejándome mensajes en un blog que estaba abandonado, eso me reconforta. Por eso hoy vengo nuevamente a continuar con este trabajo y a actualizar lo más posible este sitio para que esté a la altura de ustedes. Espero poder recuperar un ritmo normal en las próximas semanas.
Gracias amigos, por estar siempre por aquí de una u otra manera. Quiero agradecerles a todos por sacar su apreciado tiempo y leerme. Aunque haya estado alejada del blog no he estado separada totalmente y ustedes no han dejado de estar siempre en mi corazón. Un abrazo afectuoso y mi aprecio a todos los que se detienen por aquí… espero que las palabras que dejo en este espacio sean fuente de inspiración, aliento, y siempre, siempre, sean para bien.
Gracias por vuestra paciencia, no sé si me han extrañado pero yo los he echado mucho de menos, ustedes y este sitio me han hecho mucha falta. Este un espacio especial al que siempre quiero volver. Me siento muy bien regresando aquí, espero que podamos seguir en contacto. Prometo que haré cualquier cosa por no alejarme tanto tiempo.
Así que… Hola, otra vez.
Los quiero.

martes, 31 de mayo de 2016

Qué se siente al ser vieja

Esto lo leí y me encantó, yo pienso igual que la autora aunque todavía no soy una vieja pero ojala llegue a serlo. Aquí lo comparto con ustedes.

¿Qué se siente al ser vieja? (Texto anónimo)

El otro día, una persona joven me preguntó: ¿Qué sentía al ser vieja?
Me sorprendió mucho la pregunta, ya que no me consideraba vieja. Cuando vio mi reacción, inmediatamente se apenó, pero le expliqué que era una pregunta interesante. Y después de reflexionar, concluí que hacerse viejo es un regalo.
A veces me sorprendo de la persona que vive en mi espejo. Pero no me preocupo por esas cosas mucho tiempo. Yo no cambiaría todo lo que tengo por unas canas menos y un estomago plano. No me regaño por no hacer la cama, o por comer algunas "cositas" de más. Estoy en mi derecho de ser un poco desordenada, ser extravagante y pasar horas contemplando mis flores.
He visto algunos queridos amigos irse de este mundo, antes de haber disfrutado la libertad que viene con hacerse viejo.
¿A quién le interesa si elijo leer o jugar en la computadora hasta las 4 de la mañana y después dormir hasta quien sabe qué hora?
Bailaré conmigo al ritmo de los 50's y 60's. Y si después deseo llorar por algún amor perdido... ¡Lo haré!
Caminaré por la playa con un traje de baño que se estira sobre el cuerpo regordete y haré un clavado en las olas dejándome ir, a pesar de las miradas de compasión de las que usan bikini. Ellas también se harán viejas, si tienen suerte...
Es verdad que a través de los años mi corazón ha sufrido por la pérdida de un ser querido, por el dolor de un niño, o por ver morir una mascota. Pero es el sufrimiento lo que nos da fuerza y nos hace crecer. Un corazón que no se ha roto, es estéril y nunca sabrá de la felicidad de ser imperfecto. Me siento orgullosa por haber vivido lo suficiente como para que mis cabellos se vuelvan grises y por conservar la sonrisa de mi juventud, antes de que aparezcan los surcos profundos en mi cara.
Ahora bien, para responder la pregunta con sinceridad, puedo decir: ¡Me gusta ser vieja, porque la vejez me hace más sabia, más libre!
Se que no voy a vivir para siempre, pero mientras esté aquí, voy a vivir según mis propias leyes, las de mi corazón. No pienso lamentarme por lo que no fue, ni preocuparme por lo que será. El tiempo que quede, simplemente amaré la vida como lo hice hasta hoy, el resto se lo dejo a Dios.
(Anónimo)

jueves, 12 de mayo de 2016

El dolor me rebasa

Llevo muchos días apesadumbrada, y hoy mirándome al espejo me dije: ¿Que fue de esa mujer que reía feliz y hoy tiene tanta pena en el alma? Ya no sé dónde está esa mujer, ya casi nunca la encuentro, el dolor y el pesar me superan. Mi niña interior esta golpeada y herida en lo más profundo de su ser. Me levanto cada día intentando ser mejor y olvidar un poco el sufrimiento en el que me he ido viendo inmersa con la enfermedad de mi madre. Cuando creo que lo estoy logrando algo peor ocurre y el dolor vuelve implacable y golpea fuertemente en las puertas de mi corazón. La mirada perdida y la sonrisa vacía de mi madre me han quitado la paz y me están quitando las fuerzas, es muy grande el sufrimiento de verla así.
A veces me quedo observándola y conteniendo las lágrimas observo su cuerpo deteriorado más de lo normal, más de lo que hace el paso de los años… miro sus manos, esas manitas… las mismas que me acariciaban... las que me mecían, las que me abrigaban... las que cocinaban la mejor comida… y las que arreglaban mi ropa estropeada... hoy se mueven sin control y golpean cualquier estructura… ya no recorren mi rostro y observo sus ojos, esos ojos lindos, esos ojos puros que estaban llenos de esperanzas y amor… ahora ya no me ven…
Ya no me ve, no me conoce… La tengo conmigo y sin embargo la sensación de orfandad no me abandona. Sólo me resta seguir luchando mientras mis fuerzas me lo permitan y seguirme sosteniendo en sus consejos y en el recuerdo de esas manos que antaño me guiaron por la vida.
Ya no sé qué hacer y sin embargo estoy convencida de que tengo que salir “a flote” como decimos los cubanos para poder seguir adelante. No sé si la mujer que fui volverá algún día a poblar este cuerpo de alegría, si mi niña interior renacerá. No sé si la paz volverá a anclarse en mi corazón dolido y esa mueca que a veces hago con mis labios se tornará nuevamente en una verdadera sonrisa.

lunes, 28 de marzo de 2016

¡Y nosotros no entendemos!

Este texto me lo mandó por correo una amiga, desconoce quién es su autor.
Cuando lo leí no me sorprendió porque no es la primera vez que leo cosas parecidas, incluso algunos amigos hombres me lo han comentado, y piensan realmente como el autor de este texto. Lamentablemente nosotras las mujeres no terminamos de entenderlo y algunos hombres tampoco.
El texto me encanta. Aquí se los dejo, espero que nos ayude a todos y así seremos un poquito más felices porque viviremos con menos complejos.

PARA QUE LAS MUJERES LEAN Y ENTIENDAN... Y LOS HOMBRES TAMBIÉN:

CARTA DE UN HOMBRE A LAS MUJERES.

Queridas amigas:...
Nos importa un carajo cuanto pesan. Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer. Pesarla, no nos proporciona ningún efecto!!!... No tenemos la menor idea de lo que es un talle. Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena. No nos importa cuánto mide en centímetros. Es una cuestión de proporción, no de medida. No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras.
El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Úsenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros. Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?
Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
Otra cosa para que tengan en cuenta... Las jovencitas son lindas… Pero las de 40 para arriba... también son irresistibles!!!... El cuerpo cambia. Crece. "Una mujer de 40 o de 50 años, a la que le entra la ropa de cuando tenía 20 o 25 años, o tiene problemas de desarrollo, o se está auto destruyendo".
Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa. Es decir: La que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes); la que cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre); la que cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.
Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
RECUERDEN BIEN LO SIGUIENTE...
"El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, y demás cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos".
Cuídenlo!! Cuídense!! Quiéranse!! "La belleza es todo eso, Todo junto"…


Firma: Un verdadero Hombre...

martes, 8 de marzo de 2016

Muchas felicidades a todas las mujeres

Llega, como cada año, el día dedicado a la mujer. Es importante por lo tanto, recordar la trascendencia del “ser mujer”, que implica esa esencia, ese genio, ese rasgo femenino que impregna y marca la vida de la humanidad de manera imborrable, impenetrable, insuperable y trascendente.
El 8 de marzo es una fecha sublime pero simbólica al mismo tiempo, porque creo firmemente que todos los días debería haber una celebración a la Mujer, una conmemoración a su existencia, una actitud de profundo agradecimiento por tener la dicha de disfrutar la presencia de un ser tan indispensable para la vida y la felicidad... Muchas felicidades Mujeres en este día, uno más de nuestros días... El Día Internacional de la Mujer...
La mujer no ha ganado gratuitamente los lugares que hoy en día ocupa y por los que sigue luchando. Aunque parezcan frases hechas, el día internacional de la mujer reivindica y reconoce los derechos de las mujeres trabajadoras, a partir de un hecho trágico que costó la vida de casi un centenar y medio de obreras textiles, en las calles de Nueva York. Más de un siglo después, el día de la mujer continúa inspirando poemas, que encierran profundos mensajes en defensa de los derechos, del mal llamado sexo débil.
Mujer: vive, respira y contempla siempre en tu ser la dicha de ser llamada mujer, ama siempre como el primer día, derrocha toda tu simpatía y felicidad, sigue ideando el mejor de los mundos para tus hijos, no dejes que las derrotas y los fracasos hagan de ti un ser insensible, aprende de ellos y vuélvete cada vez más fuerte para enfrentar con orgullo y dignidad la fortuna de haber nacido mujer.
La Mujer, es ese ser extraordinario que con su presencia llena de alegría y vida cada lugar en el que se puede apreciar su sonrisa, sentir la delicadeza de sus manos, percibir la dulzura de su voz y experimentar la grandeza de su amor. Es fuente de vida, manantial de felicidad, inspiración de canciones, poemas y proezas, la razón que hace de este mundo un lugar en el que es una bendición vivir y en el que los hombres tienen para quién vivir...
Hay mujeres que han sido maltratadas, lastimadas y utilizadas por los hombres que debían protegerlas. Si te sientes herida, lastimada, débil o desprotegida ante tu compañero, aprende a poner límites. Tú eres única, eres especial. Solo por ser mujeres ya estamos llenas de virtudes, a través de nosotras mismas podemos irradiar amor, ternura y la sutil delicadeza que sin duda un hombre no puede llegar a tener. Solo nosotras tenemos el don de traer al mundo una nueva vida y tener la dicha de ser madres. Por este motivo jamás permitas una mala actitud contra tu dignidad de mujer.
Tú, eres reina de muchas causas nunca hundas tu autoestima, porque no eres culpable de nada ni de nadie, eres la vida en persona, tienes inteligencia, tenacidad, carácter, sabiduría, bondad, cultura, capacidad de amar, y comprensión, eres el sentido del mundo, y cuando aclaras tu sentido iluminas la tierra, ese mundo tan maravilloso que nos rodea…
Las mujeres somos ahora fuente de trabajo, jefes de familia y grandes triunfadoras, no hay mejor manera de enfrentar las cuestiones que no nos gustan que con entusiasmo, valentía y convicción en nuestra fuerza, amor y determinación. Nacimos con la capacidad de confortar el alma de quien se cruza en nuestro camino.
Mujeres, se habla muy a menudo de nuestro amor, de nuestro desamor, de las penas y congojas que muchas veces atormentan nuestro corazón, nos niegan y nos negamos a nosotras mismas a ser la alegría del mundo. Mujeres, celebremos nuestra vida: Seamos la alegría, e inspiración pensemos que si somos fuertes como mujeres, podemos hacer este mundo más fuerte. MUJER, en tu corazón está la fuerza y la esperanza.
Por eso respétate y cuídate tú, antes de exigirle lo mismo a alguien más. Mírate al espejo y sonríe. Ser linda no tiene que ver con lo corta que uses la falda, o la actitud que muestras a los demás. Entiende lo hermoso que es ser MUJER, y no te dejes llevar por lo superficial. No te dejes abandonada. Valórate, no te degrades. Si no lo haces tú… ¿quién?
Ser mujer es tener el don de dar vida y amor... de dividirte en veinte para lograr tus metas y dar siempre más... Es una experiencia fantástica, realizarte como profesionista, como madre, resolver todos los problemas que se te presentan en la vida, ver crecer a tus hijos y que terminen una carrera, es una gran satisfacción.
Las mujeres somos la mejor maravilla que existe... primero que todo es la facilidad en la que nuestro cuerpo se moldea y cambia para tener dentro de nosotras otro humano (bebé), la manera en como a través de nosotras viene un niño al mundo... hoy en día la mujer es multifuncional... trabaja, ama, sonríe, llora, vive, hace deporte, puede levantar un hogar, y hasta ser la presidenta de una empresa. ¡Gracias Dios mío, por haberme concedido el privilegio de ser mujer!
Soy defensora de la mujer, creo que serlo me ha llenado de satisfacciones, principalmente el ser madre, en el momento que sentí a mi hijo moverse por primera vez en mi vientre entendí que ser mujer es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Pero desde luego creo que somos las que nos toca la carga más pesada, desde el punto que se vea, sufrimos, puesto que tenemos sentimientos más profundos de protección, sacrificio, lucha, abnegación, etc, pero también es cierto que todo lo que permitamos será lo que recibiremos, no nos debemos dejar, con eso que dicen que somos el sexo débil, somos lo que queramos ser, luchemos por ser y ser feliz.
No porque me lo pidan, sugieran o impongan… no por los demás sino por mí misma. Por mí, por mi valor como mujer, por lo mucho que merezco y valgo me hago este juramento: Lucharé por mí misma, por hacerme respetar y valorar, por disfrutar de mi vida, con sus risas y lágrimas.
Amorosas, intuitivas, inteligentes, sensibles, creadoras de luz, tiernas, fuertes, más las mil habilidades de las que estamos dotadas, hacen que seamos la cosa más linda y esplendorosa del planeta y provocamos el equilibrio indispensable en el hombre y el universo.
Oscar Wilde dijo algo así como “Si quieres realmente saber lo que piensa una mujer, cosa siempre peligrosa, mírala y no la escuches”. No sé si es así exactamente pero sin duda son palabras sabias, porque cuando nosotras no podemos decir realmente lo que pensamos, el lenguaje corporal (que a mí me apasiona) nos delata. Eso es verdad.
Ser MUJER implica una responsabilidad ENORME, porque somos la base de la familia. Además de ser profesionista, somos reloj despertador, cocinera, mucama, maestra, niñera, enfermera, entrenadora, oficial de seguridad, psicóloga, transporte, cajero automático, parque de diversiones, GPS (encuentro todo), y ¡¡estamos de guardia las 24 horas los 365 días del año!! ¿Alguna duda de lo que es ser una MUJER?
Aguantamos dificultades, llevamos grandes cargas, pero al mismo tiempo rebosamos felicidad, amor y dicha. Muchas veces sonreímos cuando queremos gritar y cantamos cuando queremos llorar. Lloramos cuando estamos felices y reímos cuando estamos nerviosas. Luchamos por lo que creemos. No aceptamos un “no” por respuesta cuando creemos que hay una solución mejor. Nos privamos de cualquier cosa, para que la familia pueda tener aquello que necesita. Acompañamos a las amigas al médico, lloramos cuando nuestros hijos triunfan y nos alegramos cuando a nuestras amistades le suceden cosas buenas. Amamos incondicionalmente. Somos felices cuando otros también lo son. Sufrimos con la pérdida de un ser querido y cuando todos piensan que ya no nos quedan más fuerzas, es cuando más fuertes somos. Sabemos que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto. Sin embargo, tenemos un gran defecto: a menudo se nos olvida lo mucho que valemos.
¡¡NO OLVIDEN NUNCA LO QUE VALEN!!
MUCHAS FELICIDADES A TODAS LAS MUJERES

miércoles, 2 de marzo de 2016

Un amigo cubano

La amistad es un valor universal. Está claro que difícilmente podemos sobrevivir en la soledad y el aislamiento, por eso necesitamos y disfrutamos de los amigos. La amistad es uno de los más grandes tesoros que podemos obtener en la vida. Para mí, amistad significa dar sin esperar nada a cambio. Esta frase puede parecer muy trillada, pero la utilizo porque Un amigo es aquel que conoce tus circunstancias. Por tanto, en cuanto tienes algún problema, acude en tu ayuda sin que le llames.
La amistad implica una enorme (en magnitudes desmedidas) confianza, nace de la fe que hay entre dos personas. Es sublime la confianza profunda que llega a existir entre dos amigos verdaderos. Ese es uno de los más fuertes pilares que sostienen una Amistad. El amigo debe querer el bien del amigo no con palabras sino concretamente (con hechos), debe acompañarlo en los momentos de necesidad. En la Amistad no se puede engañar ni hacer el mal, hay que saber cuáles son las virtudes del otro y valorarlas.
La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido, por eso si tienes un/a amigo/a cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalo/a a tu alma con ganchos de acero.
Las amistades son hechas de pedacitos… pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona, algunas amistades son hechas de risas y dolores compartidos, otras de salidas, diversiones… y están aquellas que nacen de silencios compartidos o de simpatía mutua sin explicación….
Un amigo es esa persona que te hace reír, que te hace creer y sentir que en el mundo hay realmente cosas buenas, que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras, que cuando estás triste levanta tu ánimo y hace que el mundo de repente parezca brillante y pleno, que te ayuda en los momentos difíciles y de gran confusión, y si pierdes el camino se ocupa de guiarte y alegrarte. Por eso la felicidad del amigo nos da alegría y sus penas se vuelven nuestras, porque hay un maravilloso lazo invisible que nos une. La soledad no existe para el que tiene un amigo.
Las amistades verdaderas no se encuentran en cada esquina, sino en la esquina del corazón. Sin los verdaderos amigos no podríamos vivir porque no tendríamos con quien reír o con quien llorar, a quien criticar o a quien abrazar, la vida no sería igual sin ellos. Y si esos amigos son cubanos entonces son tan genuinos como dice un amigo mío. Les garantizo que es así. Aquí les dejo el texto, disfrútenlo.

“Hay algunas diferencias entre un amigo cualquiera y un amigo cubano… de los auténticos…
Un amigo cualquiera es alguien que nunca te pide comida. Un amigo cubano es la razón por la que organizas una comida.
Un amigo cualquiera te pregunta cómo estás. Un amigo cubano te dice que te ves bien, te abraza y te besa.
Un amigo cualquiera llama a tus padres señor y señora. Un amigo cubano llama a tus padres "mi viejo" y "mi vieja”.
Un amigo cualquiera nunca te ha visto llorar. Un amigo cubano ha llorado contigo por cualquier cosa.
Un amigo cualquiera te ofrece el sofá para que duermas. Un amigo cubano te da su cama, se acuesta en el suelo... y no te deja dormir en toda la puñetera noche conversando contigo.
Un amigo cualquiera espera que le brindes café. Un amigo cubano, te lo pide, pasa a la cocina, monta la cafetera y... hasta le pide azúcar a la vecina si no tienes.
Un amigo cualquiera te ofrece medicinas si estás enfermo. Un amigo cubano te hace una sopa de pollo, y te obliga a tomártela junto con los remedios de su abuela.
Un amigo cualquiera te manda flores con una tarjeta cuando estás ingresado en el hospital. Un amigo cubano se queda en el hospital a cuidarte en una silla a tu lado.
Un amigo cualquiera toca a tu puerta para que le abras. Un amigo cubano entra y después te dice: ¡estoy aquí!
Un amigo cualquiera es por un tiempo. Un amigo cubano (auténtico) es para siempre.
Ese soy yo tu amigo cubano”.


Yo he vivido todo eso. Y realmente los cubanos somos así, increíbles para muchos, pero esa es la pura verdad. Si lo sabré yo que también soy tu amiga cubana. Si quieren pregúntenle a Cary.

viernes, 26 de febrero de 2016

A mis seguidores

Siempre sentí pasión por la lectura y la escritura, tanta como por el mar. Era tanto así que durante años antes de salir de la casa revisaba mi bolso: monedero, llaves, un buen libro, todo ese sin fin de cosas que nosotras las mujeres llevamos en una cartera pero en la mía además no podía faltar un cuaderno y bolígrafo, ¡eso era indispensable! Porque cualquier momento es bueno para escribir un par de ideas, copiar alguna bonita frase que te motive… en fin, hoy en día ya no lo hago, ya no llevo un cuaderno en mi cartera, pero eso es algo que debo retomar, sí, claro que sí. La tecnología no puede privarme de ese placer de en cualquier lugar y momento plasmar en un papel lo que veo, escucho o siento.
Una vez quise escribir historias sobre personas simples, sencillas, que luchan por un mundo más justo y no salen en las noticias. Quería contar historias para escribir un libro. No sabía bien cómo hacerlo ni dónde, lo único que tenía claro es que quería escribir. Han pasado los años y aún no he podido contar esas historias, ni escribir un libro, pero si he escrito muchas cosas y sigo escribiendo. Aunque muchas veces lo hago para mí misma.
Cuando empezó a darme vueltas en la cabeza la idea de crear un blog, tuve mucha incertidumbre, realmente lo pensé mucho. Me decía: ¿quién va a querer leer lo que yo pienso sobre algo?, ¿a quién le interesa lo que me ocurre? ¿quién se va a interesar por mis sentimientos? ¿me visitarán si escribo de cosas cotidianas? Y sobre todo el tema más polémico conmigo misma era si serían capaz de seguir visitando el sitio si yo publicaba textos atrevidos, erotismo. En fin, era una indecisión constante y una lucha conmigo misma, pero mientras más lo pensaba más me apasionaba.
Al fin me decidí y escribí el primer post, y cuando presioné “Publicar” realmente me sentí emocionada y temerosa, pero ya estaba hecho y solo restaba esperar la respuesta de las personas, aunque sabía que no sería inmediata, que iba a requerir tiempo y mucho trabajo. Esto me dio nervios y emoción. Tenía miedo a las críticas, aunque afortunadamente no el suficiente para detenerme.
Y no me he detenido, he tenido tropiezos, contratiempos, pero sigo aquí. Escribo lo que vivo, no solamente lo que pienso y también cuento historias que conozco. Escribo para sacar del pecho la vida, para expresar lo que mi alma siente y es entonces que siento que mi alma vibra, por mis poros respiro felicidad cuando las letras trasmiten plenamente lo que se alberga dentro de mi. Mantener este sitio a veces se me hace difícil, pero no cejo en el esfuerzo porque me apasiona y es muy gratificante. Además es una especie de vía de escape necesaria en el día a día y me permite llegar al corazón de muchas personas, personas increíbles. Cuando comencé aquí de algún modo quería iluminar el camino de esa gente que no conocía pero sabía que estaban ahí.
Hay cosas en la vida que uno sabe con certeza, y yo sé que necesito escribir, necesito leer y estar junto al mar para ser yo misma y sentirme libre. La escritura me hace libre, escribir me hace volar con mi imaginación a lugares reales o imaginarios, a situaciones divertidas o duras… Las letras son mi escudo, mis flechas al aire y una que otra al corazón, necesito hacerlo porque es aliento de vida el escribir lo que pienso, lo que creo y recreo. Escribo lo que a gritos notan en mis silencios, porque quiero vivir y que vivan conmigo, que me lean, que me sueñen, que me suspiren... Quien busca la vida, quien quiere vivir se dedica a escribir.
Escribir y publicar no es lo mismo. Para mí escribir es una necesidad vital, absoluta. No puedo vivir sin escribir. No puedo vivir sin hacer lo que me apasiona. Pero muchas veces escribo y no lo publico por diferentes razones.
Hace algunos años, un día me encontraba leyendo una novela romántica erótica y una amiga me dijo “hay que tener mucha calle o imaginación para escribir eso, ¿te atreverías tú?”, sonreí y solo dije “No sé, tal vez”. Pero la sola idea me pareció un reto (no soporto los retos, me apasionan y la adrenalina me llega a niveles insospechados), desde ese entonces entre todas las cosas que escribo me gusta dejar un espacio para contar e imaginar historias atrevidas, románticas, eróticas, apasionadas que no dejan nada a la imaginación. Y me envuelvo en mis personajes, en sus vivencias, pasiones y frustraciones.
Cuando escribo mis manos se deslizan por el teclado y van plasmando los sentimientos que me nacen del corazón o pensamientos profundos que desnudan mi alma. En ocasiones mis manos se quedan quietas, suspendidas en el aire, dudando de cómo seguir, hasta que vuelven a deslizarse con lentitud pero con firmeza y continúan en su trayectoria depositando en la pantalla trocitos de sentimientos, modestas reflexiones, historias, bosquejos de sueños. Penas, alegrías, dolor, llanto, amores, añoranzas… las letras dicen todo lo que mi corazón siente, grita lo que mi boca calla, desnuda mi alma, da sentido a mi vivir, calma mis penas, me transporta a un mundo donde puedo ser yo, sin máscaras, sin atavíos, ¿que sería de mi si no pudiera escribir? vivo cuando escribo, soy yo cuando lo hago. En mis letras va el amor que llevo por dentro. Amor limpio, puro, dulce, tierno y eterno.
Mis queridos seguidores, hoy quiero darles las gracias desde el corazón a todos y cada uno de ustedes, sobre todo a quienes de un modo u otro me hacen saber que lo que escribo llega de algún modo, gusta, y que algunas veces esas vivencias o historias que plasmo, son compartidas, mucho más de lo que imagino cuando las escribo. Yo escribo para mí y para ustedes. Mis letras son vida porque seduzco sus ojos con letras de pasión y acaricio su piel con palabras de deseo. Hacemos el amor con palabras traviesas que tientan sus fantasías y mojan sus sentidos. Escribo en sus silencios, en sus sueños más profundos, en este manto de cielo azul que nos cubre y nos descubre, escribo para que esta vida sea menos lúgubre.
Gracias por estar siempre y vivir desde mis más locas emociones hasta las más dolorosas, esas que he dejado aquí con piel y todo, emociones en las que he compartido mis alegrías, mi risa y algarabía... así como mis tristezas, llanto, impotencia y frustraciones que vivo como mujer intensa que soy. Gracias a todos esos que llegaron después y a los que aún no han llegado pero que están en camino. Gracias a todos esos que me siguen en el anonimato, a todos los que me comentan aunque no me sigan y a los que me siguen sin comentarme.
Cada palabra es partícula de mí ser, un átomo de mí; escribir ya no es un gusto, es una necesidad. Escribo no solo para vivir sino para no morir. Mi propia sangre fluye en mis letras, respiro palabras y agito mis manos sobre el teclado en fulgurante victoria contra la incertidumbre. Escribo toda experiencia de vida, de sueños y de olvidos. Cuando me invaden las ganas de escribir me puedo quedar largas horas incluso sin comer o dormir, pero eso no me importa porque en esos momentos soy feliz. Estoy totalmente de acuerdo con alguien (desconozco su nombre) que dijo: “sigamos haciendo esto que sabemos hacer y que no sirve para nada, pero es tan útil; que no se come, pero llena; que no esta hecho con ninguna tela, pero cómo abriga!”
Que permanezcan aquí a pesar de mis ausencias hace que me sienta un poco en deuda con ustedes, por ello, a pesar de las dificultades que se me presentan y el poco tiempo que tengo disponible, seguiré aquí y les prometo hacer mi mayor esfuerzo para no alejarme mucho tiempo de ustedes mis queridos lectores, mis queridos amigos, virtuales pero amigos.
Sinceramente les digo que la única misión de mi humilde escritura es la de compartir. Una vez leí que escribir es crear, y leer lo escrito es como ser penetrado por esa energía creadora. Realmente parece una obscenidad, pero escribir y leer es como hacer el amor en otros planos sutiles. Cada vez que alguien escribe expulsa cierta energía que alguien recoge en alguna parte. Esto no es más que una forma de comunicarnos los unos con los otros e intermediar entre el mundo tangible y el intangible.
Este sitio es mi Hogar 3.0, y aquí seguiré reflexionando sobre la vida, mostrando quién soy y cómo soy, exponiendo lo que pienso, lo que siento, sin tapujos. Amigos, aquí seguiremos encontrándonos, éste es nuestro Universo 3.0.

Los quiero.

lunes, 25 de enero de 2016

Brindo por la amistad

“Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta”.
Ralph Waldo Emerson (1803-1882)
poeta y ensayista estadounidense

La amistad es la manifestación de sentimientos y valores hacia una persona con la que coincidimos en intereses, ideales, objetivos y valores. Es poderse comunicar en cualquier momento con la persona amiga a sabiendas que siempre encontraremos respuesta a nuestras inquietudes o preguntas. Los amigos nos traen calor y luz con el brillo de su presencia, nos hacen tomar conciencia de que no estamos solos y ellos consiguen llegar hasta nuestra alma… son un presente de Dios.
En nuestro paso por este mundo conocemos muchas personas y cada una de ellas viene a cumplir un papel en nuestra vida. Todas quedan en nuestra memoria, por un motivo u otro, bueno o malo. Sin embargo, hay algunas muy especiales que te demuestran que aunque pase el tiempo ciertas cosas nunca cambian. Me refiero a esa amiga-hermana. Esa auténtica Amistad implica una comunicación sin fronteras, una comunicación profunda, en donde se respetan los sentimientos mutuamente y, al mismo tiempo, nos podemos abrir y decir todo lo que sentimos. Es por ello que hablar con una amiga resulta tan reconfortante para nuestra alma. La comunicación profunda que existe entre amigas es la que permite “conocernos tan bien” y ese conocimiento tiene sus privilegios y concesiones. Es lo que nos ubica como distinguidas en la vida de otra persona.
Esa con quien andas por todos lados, que te da consejos, que te hace reír mucho, esa a quien le cuentas todo y con quien sientes que eres entendida, esa con quien compartiste la cama en un viaje y no te dejo dormir en toda la noche haciendo cuentos y haciéndote morir de la risa, esa que pasa contigo los momentos más difíciles de tu vida, esa que te llama a toda hora para saber como te sientes y que haces, esa que te abraza en silencio y te siente llorar, esa que te cura con sus palabras y cariño las heridas que otros te hacen, esa que escucha cuando estás enamorada y con quien pasas horas hablando del mismo tema, esa que pide a Dios por ti en sus oraciones, esa que es capaz de entender cuando la dejas plantada por estar con tu enamorado, esa que te dio el consejo correcto pero no la escuchaste, esa que paga las cuentas por ti cuando estás “bruja”, esa que es una buena compañía hasta cuando el plan es ”no hacer nada”… esa es tu mejor amiga, tu hermana. Esa es la persona que te demuestra que la amistad sí existe.

Una verdadera amiga puedes pasarte días sin hablar con ella, incluso sin verla pero más de una vez será tu mejor refugio, la que hará que te levantes mil veces y, les cueste lo que les cueste, te sacarán una sonrisa. Su casa será tu segunda casa y su armario el tuyo. Y son el abrazo más sincero cuando las cosas no salen como una espera.
Insisto, la Amistad sí existe, sólo que tú debes encontrarla (y ser) una auténtica amiga y no vivir engañada con el maquillaje de lo que aparenta esa autenticidad, ya sea en ti o en la otra persona. Ahora recuerdo esa cita de J. Collins, crítico literario inglés, cuando afirmó: “En la prosperidad nuestros amigos nos conocen; en la adversidad nosotros conocemos a nuestros amigos”. Si tenemos verdaderos amigos jamás estaremos solos, en ninguna situación porque sus simples palabras nos darán confianza y nos harán sentir el cariño que nos profesan. A un amigo no se le mira ni por encima ni por debajo del hombro a un amigo se le mira a los ojos. Todo el mundo quiere tener un amigo pero nadie procura serlo.
Por cosas que me pasaron, durante mucho tiempo estuve dudando si realmente existía la amistad verdadera, de hecho dejé de creer en la amistad. Hasta que conocí a la que hoy ya no es mi amiga, es mi hermana. Llegó en un momento en necesitaba esa amiga que me hiciera reír, que me acompañara en todos los momentos, los lindos y los feos, que me escuchara y me entendiera, que me quisiera de una manera tan especial como sé que ella me quiere.
Llevo once años junto a ti, hermanita. Once años yendo a cada cumpleaños, estando en cada mal momento y gritando contigo en cada bueno. Estás en muchísimos de los recuerdos que mi mente atesora con cariño. Me conoces como nadie jamás lo ha hecho, te conozco como tú nunca has dejado a nadie hacerlo. Me has hecho pasar muchos de los mejores momentos de mi vida en estos años. Y en ellos también aprendí que prefería defenderte ante todo y todos que alejarme de tu lado.
Estoy segura que algún día ambas seremos suficientemente fuertes para reír por todo aquello que lloramos. Nunca me he unido a alguien de esta forma. Eres el mayor apoyo que puedo tener. Algunas veces me has dicho que estas en deuda conmigo, pero yo no podré agradecerte nunca la amistad que ambas creamos.
Cuando te conocí pensé algún día seríamos grandes amigas. Yo lo supe y el destino nos unió un tiempo después. Cuando he llorado en silencio tu has visto las lágrimas y cuando tu has necesitado un abrazo yo he estado ya allí antes siquiera de que lo pidieras. Estamos unidas por algo tan fuerte como invisible, y no puedo obviar un sentimiento así. No sé exactamente como nos unimos, fue cosa del tiempo, pero sé que hay cosas que el tiempo une por alguna razón. Somos de las que no se separan nunca y siempre están ahí para ayudarse, de las que están en toda hora y en todo momento.
Te has hecho parte de mi vida, te doy las gracias por todo lo que hemos vivido, las risas, las travesuras, siempre encontramos algo para divertirnos y sacarnos una sonrisa aun cuando estamos mal. Gracias por las salidas y los cumpleaños, las comidas que siempre compartimos, por la confianza que me tienes, por alegrarme las tardes, por quererme tal cual soy, por brindarme el gran corazón que tienes, por lo divertida que eres y por muchas cosas más.
Para mi eres muy importante, eres una hermana y espero que no cambies nunca. Sabes que si necesitas algún consejo o ayuda voy a estar ahí para ayudarte en las buenas y en las malas. Yo te valoro mucho como persona y como amiga, por eso tienes un lugar especial en mi corazón. Ojala que esta amistad nos dure hasta que nos hagamos viejitas. Créeme que si me preguntan que estaré haciendo dentro de 30 años, diría “tomándome un café con mi mejor amiga”. Espero nunca me olvides, siempre me quieras y cada vez que leas esto te haga sonreír y te de la calidez de cada abrazo que te brindo. Te quiero, amiga. No desde siempre, pero sí para siempre.
La familia que tenemos es una sola, la que nos ha tocado, con sus ventajas y desventajas, y esa nunca se pierde. Pero los amigos, ellos son una familia que vamos construyendo para nosotros. A mis amigos los aprecio mucho y valoro enormemente que sean mi familia. Con certeza tienen un lugar en mi corazón. Si el verdadero propósito de la vida es lograr la felicidad, nuestros amigos son un medio indispensable para ello.
Brindo por las amigas que nunca dejan de reírse de los errores, de las que se ríen antes de que abras la boca y de las que se inventan cualquier historia para hacerte reír. Por las que te alegran la vida sin darse cuenta de que lo hacen. Porque a todas les une un hecho tan simple como ser amigas sin haberlo planeado ni elegido. Por las que hablan de la otra con orgullo y las defienden aunque no tengan razón. Por las que saben perdonarse con un abrazo, por las que siempre recuerdan las mismas anécdotas y salen por los mismos lugares. Por las que más que amigas, llegan a ser hermanas. Y se quieren como tales.