Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

lunes, 22 de enero de 2018

Un tesoro inigualable: la amistad

Alguien dijo que la amistad es como una llave de cristal: abre las puertas de la compañía y cierra las de la soledad. Pero si esta llave se rompe, nadie podrá arreglarla.
María Duval
La Amistad es uno de los sentimientos más nobles, dignos y elevados de la humanidad. Es una forma de expresión del Amor que reina en el corazón de los seres humanos. Además de proporcionar a quienes la practican desinteresadamente, las mayores satisfacciones durante su existencia, les da en cierta forma la inmortalidad, haciéndolos vivir después de la muerte, en el recuerdo de quienes disfrutaron de la misma.
Siempre se ha dicho “quien tiene un amigo tiene un tesoro”, y es cierto. Los que tenemos la inmensa fortuna de disfrutar de nuestros amigos somos inmensamente ricos, porque la amistad sincera es una de las cosas más lindas que existen. Es agradable sentirlos presentes cuando tenemos ganas de llorar, de reír, de gozar un poco más de nuestras vidas. Es buenísimo ver que cuando nos vamos lejos ellos intentan localizarnos, para saber cómo estamos o simplemente para decirnos la falta que les hacemos.
Es tan importante saber que cuando quieren hablar con alguien y contarles sus mayores penas nos buscan a nosotros, porque nos tienen confianza y sienten que además de escucharlos y comprenderlos, los ayudaremos. Qué felicidad sentimos cuando cumplimos años y vemos que no se olvidaron porque nos llaman o se aparecen en casa para desearnos un feliz cumpleaños y deseos de que cumplamos muchos más.
Sin embargo, no debemos olvidar que ninguna relación puede funcionar si no aceptamos a las personas como realmente son. Todos tenemos defectos. Cuando una persona nos brinda su confianza y afecto debemos ver lo positivo que hay en ella y aceptarla con sus defectos, que son muchos al igual que los nuestros. Muchas de las grandes amistades que han existido se han formado entre personas totalmente diferentes tanto en carácter como en pensamiento, y muy diferentes entre sí. La verdadera amistad consiste en armonizar nuestras diferencias y apreciar más a fondo lo mejor de nuestros amigos, aceptando aquello que no es placentero, pero que forma parte de su carácter y personalidad.
El ensayista, novelista y poeta libanés, Khalil Gibran dijo: "Tu amigo es la respuesta a tus necesidades. Él es el campo que plantas con amor y cosechas con agradecimiento. Él es tu mesa y tu hogar. Porque vas hacia él con tu hambre y lo buscas con sed de Paz… Y no permitas más propósito en la Amistad, que el ahondamiento del espíritu. Y has que lo mejor de ti sea para tu amigo… deja que haya risas y placeres compartidos. Porque en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su mañana y se refresca."
Tu amigo es aquel que siendo leal y sincero, te comprende; el que te acepta como eres y tiene fe en ti, el que sin envidia reconoce tus valores, aquel que te estima y elogia sin adularte; el que te ayuda desinteresadamente y no abusa de tu bondad; el que con sabios consejos te ayuda a construir y pulir tu personalidad; el que goza con las alegrías que llegan a tu corazón.
La lealtad es quizás la característica, por excelencia, de una buena amistad. Algunas veces la vida agitada que tenemos no nos permite ver a los amigos con la frecuencia que quisiéramos. Pero llamarlos aunque sea para saludarlos y saber cómo están es una forma de lealtad. Quizás la forma clásica de demostrarla es impedir a toda costa que otras personas hablen mal de nuestros amigos, cuando no están presentes y no se pueden defender de ese ataque. También se demuestra estando con nuestros amigos en las buenas y en las malas. Especialmente si están enfermos.
Tu amigo, es el que sin penetrar en tu intimidad, trata de conocer tu dificultad para ayudarte; el que sin herirte, te aclara lo que entendiste mal o te saca del error; el que levanta tu ánimo cuando está caído; el que con cuidados y atenciones quiere menguar el dolor de tu enfermedad; el que te perdona con generosidad, olvidando tu ofensa. El que ve en ti un ser humano con alegrías, esperanzas, debilidades y luchas. Ese es el amigo verdadero.
Es alguien que piensa en ti, que te escucha y te enseña cosas buenas y siempre tiene tiempo para convivir. Si hieres a un amigo duramente, es muy probable que la amistad jamás vuelva a ser igual… Si encuentras un verdadero amigo cuídalo para que lo conserves y si ocurre alguna desavenencia conversen para limar asperezas y vuelvan a comprenderse. Es necesario dejar la tozudez y el orgullo a un lado porque pueden llevarte a perder un tesoro inigualable. El poeta, ensayista y biógrafo inglés, Samuel Johnson dijo: “Dejar que una amistad muera por negligencia o por silencio es una locura comparable a arrojar lejos uno de los mayores tesoros de este cansado peregrinaje”.
Hay amigos eternos, amigos que se eligen y amigos que se adoptan. Están los amigos del alma, del corazón, de la sangre. Amigos que son más que amigos que son hermanos. Los que trascienden tiempo y espacio, los telepáticos, los que sabemos siempre están aún sin verlos, y sentimos permanentes. Amigos de sueños infinitos y tertulias interminables. Amigos de esta locura cuerda que es transitar por la vida agarrados de nuestras sombras. Y son indispensables.
En una verdadera amistad no hay interés material, el único interés que prevalece es el que se tiene por la persona misma, por disfrutar de su compañía sin importar si son ricos o pobres, si te pueden dar algo o no. Los verdaderos y auténticos amigos tienen la capacidad de entender y compartir las emociones en sí mismas, pero sin hacer juicios. Cualquier alegría es mucho más grande, cuando se comparte con alguien; cualquier tristeza es más llevadera cuando se puede descargar en un amigo. La amistad verdadera es un parentesco sin sangre. Ese amigo nace del corazón...
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas… Los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.
Por eso hoy, deseo aprovechar mi tiempo para decirle a mis verdaderos amigos lo mucho que los recuerdo, los extraño, los aprecio y los valoro. Hablo de esos que me abrieron sus brazos y su corazón, de los que me regalaron su tiempo y su comprensión, de los que me “tiraron de las orejas” cuando me veían flaquear, de los que no tienen ni idea de lo mucho que me dieron cuando me dieron su amistad.
Especialmente a ti hermanita. Siempre plasmaré en mis pensamientos los instantes compartidos y seguiré a través del tiempo, recordando esos momentos. La sonrisa contagiosa, el comentario divertido… Cuando estamos juntas no sentimos el cansancio, ni el desvelo cotidiano, borramos los pesimismos y disfrutamos de nuestra compañía sin las poses del egoísmo. Nunca me cansaré de darte las gracias por tantos momentos lindos, por tu bondad, por tu apoyo incondicional, por tu cariño. Siempre te llevo conmigo, como un tesoro invaluable.
Hemos compartido alegrías, tristezas, desvelos, angustias, pesadillas, motivaciones, triunfos... todo eso y más. El cariño y la comprensión entre nosotras es tan real y verdadera que aunque estemos lejos físicamente estamos muy cerca en nuestras mentes y corazón, tanto que te siento a mi vera día a día... y eso te lo agradeceré eternamente.
Jamás olvidaré el día que nos conocimos. El destino nos reunió y no se equivocó. Esta amistad que nos une por decreto del destino será así por siempre, y lo creo con certeza porque hemos pasados momentos muy duros juntas y nos ha tocado pasar por situaciones que si nuestra amistad no fuera tan firme se hubiera desmoronado con algunas de ellas... por eso creo que estaremos unidas eternamente porque tenemos un lazo muy difícil de romper. Gracias por tu hermosa amistad... siempre te admiraré, por tu valentía y fortaleza ante la vida, por la bondad y cariño que profesas a todos, por el gran ser humano que eres.
La amistad es un fruto mágico que se cultiva en el corazón de los seres humanos. Y gracias a DIOS el corazón no conoce de geografía… A todos, ¡gracias, muchas gracias! Hoy quería aprovechar sabiamente mi tiempo para expresar esto. ¿Por qué? Porque en la vida hay que expresar los sentimientos cuando las personas están para escucharlos. Alguien dijo: “El hombre se hace viejo muy pronto y sabio demasiado tarde”. Justamente cuando: Ya no hay tiempo.
Y no quiero que eso me pase a mí, lo de llegar a vieja sí, pero también ir teniendo un poquito de sabiduría mientras hay tiempo.

“Si la amistad desapareciera de la vida, sería lo mismo que si se apagara el sol, porque nada mejor ni más deleitoso hemos recibido de los dioses inmortales”.

Cicerón

miércoles, 17 de enero de 2018

Me gusta ser como soy

No soy perfecta y doy gracias por ello, porque mi imperfección le da sentido a mi vida, me invita a luchar cada día por ser mejor. Soy un ser humano más de este hermoso mundo, cargo en mí 53 vueltas al sol y mil ilusiones, sueños y metas. Comencé por escribir uno que otro escrito para mis amigas y desde entonces he tratado de expresar lo que siento a través de las letras.
Hace años aprendí a decir NO cuando lo deseaba o creía que era lo correcto, también aprendí a valorarme a mí misma, a darme mis espacios, a pensar más en mí, obvio, sin dejar de lado mis responsabilidades.
No soy la misma persona que solía ser. La vida me ha hecho cambiar y no hay mejor manera de describir quien soy que con mi forma de pensar. Vivo y he sobrevivido muchos obstáculos emocionales, sentimentales y existenciales. No espero nada de los demás y doy todo por los que quiero. Me gusta el altruismo, la bondad y la sencillez. Si hay una manera en la que puedo ayudar a alguien no lo pienso dos veces.
He aprendido que quienes nos critican, tienen poder solo si les damos importancia. Admiro a las personas que desnudan su alma, sin tener vergüenza a mostrar las cicatrices que llevan escondidas.
Hay momentos en la vida que uno se siente atrapado sin saber qué hacer, y te preguntas cómo sería si hubiese elegido diferente, ¿Y SI…? Es una pregunta que me he formulado muchas veces a mí misma, y en ocasiones me han dado miedo las respuestas y la posibilidad de haber perdido alguna oportunidad. Y es que, en un instante, la historia puede dar un giro de trescientos sesenta grados. De repente, todo transcurre y cambia tan deprisa como el tiempo que tardan dos miradas en cruzarse y conectar.
Vivo en constante lucha corazón-mente. Soy cien por ciento romántica pero tremendamente esquiva... Muchas veces voy propiciando despedidas en lugar de encuentros. Soy independiente pero familiar. Lo doy todo rápido pero lo quito con la misma rapidez cuando veo que la persona no es digna de recibir tanto.
En la vida siempre hay obstáculos, personas que nos tratan de ayudar y también todo lo contrario, pero no hay que desesperarse como bien dice el dicho lo que difícilmente llega difícilmente se va. Recuerden que Roma no conquistó medio mundo en un día, nuestra existencia está llena de baches pero es lo que nos hace fuerte, y nadie camina por la vida sin haber pisado en falso, nadie recoge rosas sin sentir sus espinas, nadie siente amor sin probar dolor.
La vida me ha enseñado que quien no te busca, no te extraña y quien no te extraña, no te quiere. El destino decide quien entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que, aquellos que te desean lo peor... tienen que soportar que te ocurra lo mejor.
He visto grandes amigos volverse grandes desconocidos y a su vez grandes desconocidos volverse mejores amigos, y es que nunca acabamos de conocer a una persona. La vida también me ha enseñado que el "nunca más", se cumple, y el "para siempre", acaba. Que el que quiere puede y lo consigue, que el que no arriesga no pierde nada pero tampoco gana nada, que el físico atrae pero la personalidad enamora…
Sé que escribir no me hace escritora, pero expresarme sí me hace más humana, más viva, más yo. Trato de llegar al corazón de todas las personas que me leen para poder inyectarles positivismo, optimismo, buenas vibras y esperanza. Aunque en ocasiones dejo entrever momentos tristes, nostálgicos. No me gusta pero a veces no lo puedo evitar.
No sé si serán los años, pero he bajado el volumen de lo que escucho y he subido el tono de lo que siento. Me estremece un atardecer, el sorbo de un buen café, un buen vino, una grata compañía, una bella melodía, el calor de una mirada, el poder de un beso... El sonido de una flor, el olor de una canción, el reflejo de una sombra o la lluvia y su sabor... Todo sirve en esta vida como fuente de placer, no hay medida, teorema, paradigma ni ecuación.
Soy una perfecta imperfecta que jamás calla lo que piensa. Lo digo, lo grito, lo escribo y siempre voy de frente. Sin tapujos ni rodeos. Sin cuchillos en las espaldas. Pero hoy ser sincera es casi una ofensa para muchos. Pero creo que el que calla otorga… por eso prefiero ser de esas que dicen todo lo que piensan, claro, haciendo siempre uso del respeto aunque a veces me lleven los demonios. En la imperfección de vivir, está la auténtica perfección de convertir lo imperfecto, en perfecto, al menos para ti.
Si fuésemos perfectos no necesitaríamos palabras de ánimo, consejos o amigos. Me alegro de no serlo y doy gracias por ello.
Ah, y otra cosa… si la vida te da limones... ¡¡Qué limonada, ni qué mierda!! PIDE TEQUILA Y SAL porque esto de vivir se hace cada vez más difícil.

Yo quiero, todos los días de mi vida, en esta dimensión, agradecer cada instante de aliento, cada sonrisa, cada lágrima, cada amigo, cada miembro de mi familia, cada experiencia vivida, que me han hecho SER quien soy, con todas mis imperfecciones, con mis defectos y virtudes, porque los que me quieren me quieren así como soy.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Hablemos de amor

Quiero que este regreso al blog sea con amor, mucho amor, ustedes saben que yo vivo enamorada del amor. Por eso esta entrada es al amor.
Todos sabemos que es muy difícil controlar de quien nos enamoramos. Eso sencillamente sucede, aunque no lo busques. Sin pretenderlo y muchas veces hasta sin desearlo. El amor es así. Por supuesto hay amores que atrapan y arrastran. Que nos ciegan, y aunque nos hagan sentirnos muy felices, también nos hieren, a veces fieramente. Es así. No se entiende, se vive... Llevo encima todos los besos de los labios que tanto he amado.
Me quedé prendida de él en cuanto lo vi, no pude hacer nada por evitarlo, y es que hay veces en que el corazón vence a la razón. Es cierto, que es el amor y no Red Bull, quien te da alas. Alas, y cara de tonta, cuando te besan sin previo aviso y sientes que el amor te cala.
Aquel día dijo: “DÉJAME INTENTAR”… y yo dije “PUEDE SER”… Y así comenzó, el intentándolo, yo dejando que sucediera… logró robar mi corazón y hacerlo muy suyo. Me ha amado como nunca nadie, ha llenado mi vida de ilusión y fantasía.
Se acerca y sus caricias me resucitan. Sólo él me conoce, sólo él sabe quién soy y cómo ordenarme, cómo encontrarme. Para el resto del mundo soy y seré un indescifrable montón de asteriscos, para el siempre seré la puerta a un nuevo mundo.
Paladeo sus besos que auguran caricias y una forma de hacer el amor que solo encontré en él. Es la magia de un instante, su risa colorea mi día y mis suspiros se rinden ante sus ojos. Estar con él es un viaje estelar que ilusiona, somos solo una chispa pero que es suficiente para encender el universo.
Después de mucho tiempo, en el sitio justo, en el momento preciso, él ya me estaba esperando con una sonrisa que hacía palidecer a los reflejos del sol en la arena. Y mirando esa sonrisa me he vuelto a sentir como respirando viento fresco en lo alto de un acantilado, como gaviota mecida en su aliento; Sí, porque sonríe con los ojos, con la nariz y las orejas, con la comisura de los labios, con sus brazos, con sus piernas; sonríe sin mover las cejas; sonríe con fuerza gitana en sus venas. Nunca he conocido a nadie con una risa tan contagiosa, tan grande, tan sincera, tan elegante. Y entre risas de niños y miradas de amantes nos contamos al oído esas cosas que no se pueden escribir ni embotellar para tirar al mar.
Estoy enamorada, hace mucho que me ha calado muy hondo. Le pregunté: "¿aún me quieres?" respondió: "aún no, todavía". Y sonriendo siguió diciendo “seré sin que sepas de mí, seré quien quieras que sea, seré el juego al que juegues, seré la uña que muere en tu mano, seré arañazo en tu espalda, seré caramelo en tus labios, seré beso en tu alma…”
Con él siempre he sido una chica fácil, es difícil no ser fácil a su lado. Lo he echado mucho de menos. Ya sé que puede sonar un poco tópico, pero hoy me siento astronauta desafiando a la gravedad, cometa jugando en la playa, entre el viento, el cielo y el arrullo del mar unido a su risa. Hoy me siento arrullada, a ritmo de mecedora, sucumbiendo a dulces canciones susurradas en la penumbra de ese abrazo que precede al sueño. Me siento mecida por sus labios, y el tiempo se detiene.
Dicen que el amor es un templo con una sola entrada y demasiadas salidas hacia el país de nunca jamás. Una mueca; una tarde de sol. Un vestido arrebatado. Amantes arrodillados. Y él y yo. Su amor es inmenso, su pasión inigualable, su ternura y entrega interminable y su compañía admirable.
Es como la suave brisa del mar que viaja con el vaivén de las olas, el calor de la playa desierta en pleno verano relajándome y haciéndome olvidar el largo vaivén de mi existencia sin su ser siempre a mi lado. No quiero un alma gemela idéntica a mí. Lo quiero a él, que me completa, que me hace entender la plenitud de AMAR. Solo él tiene el poder de hacerme vacilar y al mismo tiempo enfrentarme al mundo con la luz de su mirada por eso y por muchas cosas más lo amo tanto...

I LOVE YOU FOREVER AND EVER.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Gracias

Este es el único título que puede llevar esta entrada.
Más allá de las consabidas disculpas por los abandonos de los amigos y falta de respuestas a los lectores, esta es una entrada para asegurarles que no me olvido de mi blog ni de ustedes, amigos lectores. Los amores no se olvidan, simplemente confiamos en que comprenderán y serán pacientes…
Diversas situaciones personales que he enfrentado y a las que he tenido que dedicar mucho tiempo me han tenido apartada. Pero la vida sigue y retomo mis caminos, mis sueños… y uno de ellos es este sitio, de ustedes y mío. Hacía mucho tiempo que no escribía. Después de muchos meses la primera entrada que escribí fue la que publiqué aquí hace unos días dedicada a mi madre. Espero poder recuperar el ritmo normal de mi vida. A veces hay que perderse para poder encontrarse de nuevo.
De nuevo daré rienda suelta a mis pensamientos, a mis sentimientos… para placer de unos y quizás disgusto de otros. Tanto los pensamientos como las vivencias, tienen que servirnos para construir lo que queremos ser, y no ser autodestructivos.
A pesar de los pesares, sabía que regresaría a este blog, es por eso que no lo borré si no que lo dejé en stand by. Hasta la musa me había abandonado, pero creo que está regresando y este es un espacio especial al que siempre quiero volver. Esta es en realidad mi casa, parte de mi vida, y ahora me encuentro con ilusión de nuevo para invitarlos a entrar otra vez y compartir.
A pesar de mi alejamiento ustedes han seguido dejándome mensajes en este abandonado blog. Sólo puedo agradecer todo el apoyo que he recibido por su parte desde el principio, que sin conocerme se han tomado la molestia de dejarme algún comentario amable.
Este pequeño sitio empezó como un rincón a compartir, como un cuaderno de bitácora donde plasmar sentimientos, nunca sabré cómo llegó cada uno de ustedes aquí, pero muchos llegaron para quedarse y se han convertido en su motor. Además de mi pasión por escribir ustedes son el motivo por el que seguirá funcionando.

A todos, gracias, una vez más.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Madrecita de mi alma, estés donde estés...



Hay situaciones en las que la tristeza abarca nuestro corazón, momentos difíciles en nuestras vidas, que no encontramos consuelo en nada que hacemos.
Mamita hoy hace cinco meses que no estas a mi lado. Estos meses han sido difíciles, de mucho dolor, de un infinito dolor que se esconde pero no se va. Cuando recibí la noticia de tu muerte me quedé como paralizada, sentía un dolor tan fuerte que apenas podía respirar, lo único que pude hacer fue abrazarme a mi hija y llorar... llorar sin consuelo.
Los años de tu enfermedad fueron muy duros... pero al menos tenía tu mirada perdida y tu sonrisa vacía. Hoy no tengo nada, solo dolor. Poco a poco esa maldita enfermedad, el Alzheimer, te arrancó de mi lado. Tus lindos ojos hacía años que ya no me veían a mí, a tu hija, esos ojos me miraban como si fuera cualquier otra persona pero al menos me miraban. Hoy ni eso hacen. Las horas mirándote me llenaban de un dolor tan intenso que no puedo describir, porque ya me sentía perdida al saberte perdida a ti. Y en la recta final me dolía hasta mirarte, el dolor era tan intenso que no podía soportarlo.
Durante años te estuve llorando en silencio porque ya no te tenía, ya estabas ausente, no podía conversar contigo, ni reírme como lo hacíamos tantas veces. Eso me costó muchas lágrimas porque no me conformaba con esa perdida. Pero ahora sí te he perdido definitivamente y juro por Dios que al irte de este mundo mi corazón y mi ser quedaron hechos añicos, sin la esperanza de que un día vuelvan a juntarse las piezas.
Durante estos meses la tristeza me ha embriagado y me ha absorbido totalmente. He mantenido una calma que no tengo, una apariencia tranquila... pero en el fondo de mi corazón el dolor me ha estado destrozando. Desde tu muerte ni siquiera escribir, me alivia, eso que es algo que siempre me ha ayudado en momentos difíciles o tristes. Mamita esa eterna madrugada algo se me fue contigo, prendido en las alas de tu alma…
Aquel vacío que sentía en los últimos años de tu enfermedad, no se compara con este que siento ahora. Nada es comparado con este dolor. Tu vida fue mi vida ese punto de llegada y de partida… y serás mientras yo viva el amor que no se olvida. Dicen que vivir en el corazón de quienes te quieren es no morir. Entonces tú no has muerto porque vives en mí todo el tiempo, estás conmigo, en mis sueños, en mi mente y en mi alma… así que aún te tengo. Siempre estuve orgullosa de ti, tu ADN es un privilegio. Si volviera a nacer te volvería a elegir a ti...
Ahora solo tengo recuerdos grabados en mi mente y en mi corazón. Extraño tus cuentos, tu risa… vivo de recuerdos, con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta… revivo, nuevamente hasta los detalles más simples que te hacían feliz. Sé que tengo que seguir y que además es lo que tú quisieras pero sin ti me siento vacía. Siempre te guardaré en mi corazón y recordaré todos los momentos felices que viví a su lado.
Nada va a hacer que vuelvas y sé que es así, pero me falta algo, un vacío que nadie puede llenar. Te extrañaré cada momento de cada día y te doy gracias por haber sido una increíble madre, mujer y modelo a seguir para tantas personas. Todavía hay noches en las que lloro y lloro hasta quedarme dormida. Otras veces procuro no centrarme en tu ausencia, sino en lo que me queda por delante, por luchar, por vivir.
Mamita, fuiste nuestro eje, nuestra protectora y ahora eres nuestro ángel. Físicamente ya no estás, pero sigues aquí, en cada fibra de mi cuerpo. Madrecita de mi alma, estés donde estés... mi eterno amor estará contigo. Gracias por hacerme la persona que soy hoy. Sé que desde el cielo me cuidas y me proteges, no sabes la falta que me haces pero tengo que seguir adelante como tú me enseñaste, gracias a ti he logrado y seguiré logrando muchas cosas que me he propuesto, gracias por siempre cuidarme de cualquier mal.
Hasta siempre Mamita bella. Descansa en paz. Gracias por ser mi mamá. Te extraño infinitamente y te amo desde lo más profundo de mi alma por toda la eternidad.